Prosa
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Mayo
¿Cuándo uno sabe que está listo? El momento en el que llega la realización de haberlo logrado; haberlo superado. Supongo que nunca llega. Es más una aceptación tácita que se sedimenta en el pecho, en la ausencia de angustia. Me he visto en la terrible necesidad de entenderme; observar cómo pienso, cómo siento.…
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Oración
Me jacto de tener la capacidad de convivir con cualquier cosa que me recuerde a lo que solía ser mi vida. Pero en tardes como esta, donde el cuarto se llena con el aroma de la tarde, mientras mi cuerpo se sigue recuperando de la batalla que libramos anoche, cuando el silencio cobra dominio…
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La historia mal contada
Algunos dicen que recordar es la perpetua reconstrucción de lo que nos acontece. Esto implica que, con cada representación de esos sucesos, el porcentaje de realidad y objetividad se reduce, mostrándose como una verdad casi irrefutable que lo sucedido lo hizo tal como lo recordamos por última vez. Recordamos con la mente, con…
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Donde habita la certeza
Se me perdió la certeza. Llevaba rato buscando, empeñado en intentos infructuosos. Todo porque una tarde, cuando acepté que ya no me serviría de mucho, decidí arrancarla de mi pecho y lanzarla tan lejos como pude. Resignado a las consecuencias de mis caprichos, decidí dejarlo por la paz. Así ocurrió un buen tiempo hasta que, anoche,…
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Multitud
Hoy te encontré de camino a la oficina. Te subiste al mismo vagón que yo y te sentaste en silencio sin alertar a nadie. Creo que me quedé dormido, porque cuando abrí los ojos ya no estabas. Apareciste otra vez cuando me detuve a comprar mi café; sentada en las mesas del fondo, con los…
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Caminantes
Escribo para ti porque sé que en mis palabras podré encontrarte cuando mi amor no sea suficiente para hacer que te quedes. Si he de mirar atrás podré ver un camino recorrido sobre las más frescas hierbas, un sendero rodeado de aquellas flores con el perfume más exquisito jamás concebido. Y el cielo, ¡oh, el…
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Boloncho
Por las tardes en que me siento triste, cuando he perdido la esperanza de lograrlo, o incluso cuando he tenido un gran día, vengo a la nevería de siempre, la de la esquina, la que descubrimos juntos. Primero, me acerco al mostrador y busco con la mirada al señor que siempre nos atiende.…